Canción del viento
Aurelio Arturo
CANCIóN DEL VIENTO
Toda la noche
sentí que el viento hablaba,
sin palabras.
Oscuras canciones del viento
que remueven noches y días que yacen
bajo la nieve de muchas lunas,
oh lunas desoladas,
lunas de espejos vacíos, inmensos,
lunas de
hierbas y aguas estancadas,
lunas de aire tan puras y delgadas,
que una sola palabra
las
destrozó en bandadas de palomas muertas.
La canción del viento desgarra
orlas de soles y bosques,
y allí,
en ellas, hermosas muchachas ríen en el agua,
y traen en sus brazos
ramas y cortezas de días de oro
y hojas de luz naciente.
Días antiguos,
de sol y alas,
y de viento en las ramas,
cada hoja una sílaba,
la sombra de una palabra,
palabras secretas
de fragancia y penumbra.
Pero las noches entonces son más dulces,
y mi amiga esconde las
estrellas más puras
en su ternura,
y las cubre con su aliento
y con
la sombra de sus cabellos,
contra su mejilla.
El viento evoca sin
memoria.
Toda la noche
sentí que el viento hablaba,
sin palabras.
Oscuras canciones del viento
que remueven noches y días que yacen
bajo la nieve de muchas lunas,
oh lunas desoladas,
lunas de espejos vacíos, inmensos,
lunas de
hierbas y aguas estancadas,
lunas de aire tan puras y delgadas,
que una sola palabra
las
destrozó en bandadas de palomas muertas.
La canción del viento desgarra
orlas de soles y bosques,
y allí,
en ellas, hermosas muchachas ríen en el agua,
y traen en sus brazos
ramas y cortezas de días de oro
y hojas de luz naciente.
Días antiguos,
de sol y alas,
y de viento en las ramas,
cada hoja una sílaba,
la sombra de una palabra,
palabras secretas
de fragancia y penumbra.
Pero las noches entonces son más dulces,
y mi amiga esconde las
estrellas más puras
en su ternura,
y las cubre con su aliento
y con
la sombra de sus cabellos,
contra su mejilla.
El viento evoca sin
memoria.
De «Morada al Sur» (1963)